Desde tiempos primitivos, los seres humanos han buscado formas de refugio y protección, evolucionando con el tiempo hacia estructuras más complejas. A lo largo de los años la civilización ha dejado su huella en la arquitectura, reflejando su cultura, creencias y avances tecnológicos. En esta unidad, veremos los principales periodos arquitectónicos desde los primeros homínidos hasta la Edad Media.
Los distintos tipos de Homo y sus refugios
Los primeros homínidos, como el Australopithecus, dependían de cuevas y refugios naturales. Con la evolución del Homo erectus, comenzaron a utilizar materiales como ramas y pieles para construir estructuras básicas. El Homo neandertal avanzó en la creación de refugios más organizados con madera y piedra, mientras que el Homo sapiens inició las primeras aldeas con estructuras de barro y huesos, marcando el inicio de la arquitectura planificada.

Los Egipcios: Monumentalidad y Simbolismo
La civilización egipcia desarrolló una arquitectura basada en la monumentalidad y el simbolismo. Construyeron grandes pirámides como las de Giza, utilizandose como tumbas de los faraones. Sus templos con grandes columnas y jeroglíficos reflejaban su conexión con los dioses y su creencia en la vida después de la muerte. Su dominio del cálculo y la ingeniería permitió la creación de estructuras imponentes que han perdurado por milenios.

Los Griegos: Belleza y Proporción
Los griegos establecieron los fundamentos de la arquitectura clásica, caracterizada por la armonía y el equilibrio. Desarrollaron tres órdenes arquitectónicos conocidos: dórico, jónico y corintio, cada uno con características estéticas distintas. Los templos griegos, como el Partenón, reflejaban la importancia de la religión y la simetría en sus diseños y crearon espacios públicos como el ágora, el teatro y el estadio.

Los Romanos: Funcionalidad e Innovación
Los romanos perfeccionaron la arquitectura clásica y desarrollaron nuevas técnicas. La invención del hormigón permitió la creación de estructuras más grandes y duraderas (los acueductos, los anfiteatros y los foros). Sus viviendas (Domus e Ínsula), reflejaban las diferencias sociales dentro de las ciudades. Además, los romanos fueron pioneros en el diseño de infraestructuras urbanas, como carreteras y puentes.

La Edad Media: Fe y Fortaleza
Con la caída del Imperio Romano la arquitectura se transformó. Durante el periodo románico los edificios eran robustos, con muros gruesos y arcos de medio punto. Posteriormente, el estilo gótico trajo innovaciones como los arcos apuntados, las bóvedas de crucería y los vitrales, permitiendo la construcción de majestuosas catedrales. La arquitectura medieval reflejaba la fuerte influencia de la religión y la necesidad de defensa ante conflictos constantes.

Conclusión
La evolución de la arquitectura a lo largo de la historia ha estado marcada por la adaptación a las necesidades humanas. Desde los primeros refugios hasta las catedrales medievales, cada periodo ha aportado elementos únicos que han influenciado la arquitectura actual.